Una Salud y Animales de Compañía

La tenencia de pequeños animales (perros y gatos principalmente) como mascotas constituye una práctica cada vez más frecuente, extendiéndose a nivel mundial y a través de todas las culturas y clases socioeconómicas. Estos animales usualmente se tratan como miembros de la familia, por lo que la participación del médico veterinario ha aumentado en el ámbito clínico, lográndose grandes avances en técnicas diagnósticas, quirúrgicas y terapéuticas.

Este tipo de animales, como muchos otros, pueden transmitir los agentes patógenos a sus propietarios y otras personas y causarles un grupo de infecciones llamadas zoonosis (infección que se transmite de un animal al ser humano), siendo la mayoría de las zoonosis asociadas a mordeduras y arañazos. Así, las infecciones en las heridas por mordeduras de perro suelen estar dominadas por bacterias aeróbicas como Pasteurella multocida (50%), Streptococcus alfa hemolítico (46%) y Staphylococcus spp. (46%), mientras que en gatos predomina Bartonella henselae (Cantas y Suer, 2014).

Por otra parte, y en el contexto de la resistencia bacteriana a los antimicrobianos (RAM), la bacteria más estudiada en los últimos años en las mascotas es Staphylococcus spp. debido a que en las personas representa un agente infeccioso causal de infecciones asociadas a la atención en salud y también asociadas a la comunidad, siendo su mayor exponente el  Staphylococcus aureus resistente a meticilina (SAMR). Los estudios epidemiológicos han señalado que las personas dueñas de mascotas, o bien que trabajan en hospitales veterinarios, tienen mayor riesgo (18%) de estar colonizados por SAMR que la población general (1-2%). Aunque los estudios moleculares aún son variables en cuanto al riesgo de personas que se asocian con mascotas, recientemente se demostró que marcadores genéticos de cepas de SAMR aisladas de personal veterinario eran idénticos y/o similares a los presentes en cepas de perro, lo que evidencia la transmisión de bacterias resistentes entre mascotas y las personas.

En Chile existen estudios que indican que los animales de compañía pueden poseer bacterias  resistentes a diversos antibióticos, y estas pueden ser transmisibles al ser humano, lo que supone un problema y desafío para la Medicina Veterinaria y Salud Pública, en especial frente a la necesidad de metodologías estandarizadas para el diagnóstico de laboratorio y detección de RAM y el uso racional de antimicrobianos en la práctica clínica veterinaria,  situación que debe enfrentarse bajo el enfoque multidisciplinario de Una Salud.

 

Links de interés:

http://www.ispch.cl/sites/default/files/Resistencia%20antimicrobiana%20en%20Mascotas%20Dra.%20C%20Borie.pdf

http://www.colegioveterinario.cl/noticias/ver.php?id=1030

http://www.cidrap.umn.edu/news-perspective/2016/08/antibiotic-resistance-pets-increasing-problem