Salud Animal y Una Salud

El tradicional concepto de triángulo epidemiológico de la enfermedad donde interactúan agentes infecciosos, hospederos y el ambiente, ha dado paso a una concepción más amplia, en la cual el foco central ya no es la enfermedad en sí, sino la visión global de salud, Una Salud. Una visión sin duda positivista y que conjuga la salud pública, la salud animal y un entorno ambiental bajo el cual se mantienen o se alteran sus condiciones. En este enfoque, la salud animal juega un rol fundamental, pues su mantención y mejora sobre poblaciones de animales productivos, de compañía o silvestres, tendrá inevitablemente un efecto sobre la salud pública y el entorno.

El ántrax o carbunco bacteridiano es una de las enfermedades emblemáticas que se han propuesto como modelo para analizar bajo el concepto de Una Salud, pues es un agente infecciosos que ha reaparecido (reemergido) en diversos continentes como efecto de un errada sensación de seguridad en el control y vigilancia de esta enfermedad, que ha llevado a discontinuar programas de vacunación (Bengis y Frean, 2014*). Esta enfermedad que afecta a animales y humanos, en su transmisión y diseminación, tiene un componente ambiental muy relevante, definido por la persistencia de esporas en el medio ambiente y la distribución de éstas dependiendo de las condiciones climáticas. La sub-notificación de casos animales, el contagio accidental de personas y su inclusión como posible arma biológica, ponen de relevancia su diagnóstico oportuno, prevención y control desde un enfoque complejo y amplio tal como, Una Salud, se ha definido.